Fotografía nocturna
La fotografía nocturna es una de las disciplinas más fascinantes y desafiantes dentro de la fotografía.
Capturar paisajes bajo las estrellas, ciudades iluminadas o escenas con poca luz requiere dominar ciertos ajustes de la cámara y contar con el equipo adecuado. En este artículo te explicamos cómo usar el diafragma, los tiempos de exposición y otros ajustes clave, además de consejos prácticos para mejorar tus resultados.
1. Usa el modo manual de la cámara
Para obtener buenos resultados en fotografía de noche, es fundamental disparar en modo manual (M). Esto te permitirá controlar completamente los tres pilares de la exposición: diafragma, velocidad de obturación e ISO.
2. Ajusta correctamente el diafragma
El diafragma determina cuánta luz entra en el sensor:
Utiliza diafragmas abiertos (f/1.8, f/2.8 o f/4) para captar la mayor cantidad de luz posible.
En fotografía nocturna de paisajes o cielos estrellados, un diafragma abierto ayuda a reducir el tiempo de exposición y evitar el movimiento de las estrellas.
Si buscas mayor nitidez en escenas urbanas, puedes cerrar un poco el diafragma (f/5.6 – f/8), compensando con más tiempo de exposición.
👉 Consejo: prueba distintos valores y revisa el resultado en pantalla para encontrar el equilibrio ideal.
3. Domina los tiempos de exposición
La velocidad de obturación es clave en fotografía nocturna:
Para escenas estáticas (paisajes, arquitectura), utiliza exposiciones largas, desde 5 segundos hasta varios minutos.
En fotografía urbana, los tiempos largos permiten capturar estelas de luz de coches y un ambiente más dinámico.
Para fotografiar estrellas sin que aparezcan movidas, aplica la regla del 500: divide 500 entre la distancia focal de tu objetivo para obtener el tiempo máximo de exposición.
Ejemplo:
500 ÷ 20 mm = 25 segundos
4. Controla el ISO para evitar ruido
El ISO debe mantenerse lo más bajo posible para evitar ruido digital:
Empieza con ISO 100 o 200 y ajústalo según la escena.
En cielos nocturnos o lugares con muy poca luz, puedes subirlo a ISO 1600 o 3200, dependiendo del rendimiento de tu cámara.
5. Usa siempre un trípode estable
El trípode es un accesorio imprescindible en fotografía nocturna. Al trabajar con exposiciones largas, cualquier movimiento arruinará la imagen.
Asegúrate de que sea firme y esté bien nivelado.
Si es posible, utiliza un disparador remoto o el temporizador de la cámara para evitar vibraciones.
6. Lleva una buena linterna (más importante de lo que parece)
Una linterna potente es una gran aliada en fotografía nocturna:
Te ayudará a ver y moverte con seguridad en entornos oscuros.
Facilita el enfoque manual, iluminando el punto donde quieres enfocar.
Es esencial para técnicas como el light painting, donde puedes iluminar selectivamente elementos de la escena.
👉 Consejo extra: una linterna frontal deja las manos libres y resulta muy práctica.
7. Enfoque manual y precisión
El autofocus suele fallar de noche. Lo ideal es usar enfoque manual:
Enfoca a una luz lejana o a una estrella brillante.
Usa la función de zoom en pantalla para afinar el enfoque.
Una vez enfocado, no vuelvas a tocar el anillo de enfoque.
8. Dispara en RAW y edita con cuidado
Disparar en formato RAW te permitirá recuperar sombras, controlar luces altas y reducir el ruido en la edición sin perder calidad. En la edición, busca un resultado natural que respete la atmósfera nocturna.
Conclusión
La fotografía nocturna requiere paciencia, práctica y una buena comprensión de los ajustes de la cámara. Controlar el diafragma, los tiempos de exposición y el ISO, junto con el uso de un trípode sólido y una buena linterna, marcará la diferencia en tus imágenes. Sal, experimenta y descubre todo lo que la noche tiene para ofrecer a través de tu cámara.






