Fotografía nocturna

La fotografía nocturna es una técnica que no he explorado mucho, por lo que pocos consejos puedo dar (de momento).

Es muy importante llevar contigo un trípode para la cámara y una buena linterna (también para ver por donde vas).

El objetivo a utilizar tiene que ser el mas luminoso que tengas, con el diafragma todo lo abierto posible.

El tiempo de exposición adecuado (dependiendo de la cámara) va de los 8 a los 15 segundos.

Al menos eso es lo que probé yo para hacer estas fotos:

Molino de Malanquilla, Aragón:


Algar de Mesa

Una pequeña vuelta por Algar de Mesa, un agradable pueblo a escasos kilómetros del Monasterio de Piedra y de Calatayud.


Puente sobre el Mesa

Cascada de Ibdes


Yo no sé a vosotros pero, con este calor y sin poder ir a la playa, a mi lo que me pide el cuerpo es refrescarme sea como sea y estar cerquita del agua y, a ser posible, a la sombra. Por todo esto decidimos hacer una visita a Ibdes para ver su cascada y la Gruta de las Maravillas. 

Ambos sitios se encuentran enseguida (de hecho están al lado el uno del otro) y están muy bien indicados, por lo que no tienen pérdida. Podría decirse que la cascada de Ibdes está dividida en dos tramos, uno más ancho y con menos fuerza y después un salto de agua de unos pocos 7 metros. Justo al lado de la cascada hay un merendero con mesas y bancos de madera perfectos para tomar un tentempié o para sentarte a descansar en caso de llevar todo el día de aquí para allá. 
A unos 100 metros está la Gruta de las Maravillas pero, si queréis visitarla tenéis que escoger bien el día, ya que solo abre miércoles y sábados por la tarde y domingos por la mañana así que ¡cuidadico! La entrada cuesta 2€ por persona y se compra en el momento. ¿Lo mejor de la gruta? Es fresquísima y muy curiosa ya que está formada por sedimentos en forma de estalactitas y estalagmitas que ha ido dejando el río Mesa a lo largo de miles de años. ¿Lo peor? Si tienes claustrofobia te puedes llegar a agobiar un poco. 

Y aquí unas fotos para ilustrar la excursión.
 
Cascada:


Cielos de colores

Al amanecer y al atardecer los rayos solares que vemos han tenido que atravesar una mayor distancia por la atmósfera, debido a ello pierden los tonos mas frios (azules) y lo que nos reflejan las nubes a nuestros ojos son tonos calientes (rojos). Además, dependiendo de la zona y el clima, viendo las nubes podemos llegar a predecir el tiempo del día siguiente. En mi zona, si se distinguen bien los rojos de las nubes suele indicar que hay mucha humedad en el ambiente y que al día siguiente puede llover.